Historias del tornillo de banco

Historias del tornillo de banco

La creación de una herramienta imprescindible.

Se pierde en el origen de los tiempos quién tuvo la idea de sujetar objetos de manera firme, para que no se moviesen al serrar, limar o taladrar. Desde luego, sorprende que después de siglos, en la era de la informática, el tornillo de banco como herramienta meramente mecánica conserva su gran valor y resulta imprescindible en todo taller aún repleto de dispositivos electrónicos.

Un paso decisivo en el desarrollo de esta herramienta de sujeción hasta llegar a su diseño perfeccionado actual fué la sustitución de la técnica de apriete mediante cuña y martillo por la de rosca y palanca, inventada en la edad media. La desventaja de este sistema es que el movimiento de la mordaza móvil respecto a la fija era radial, de manera que los objetos amarrados se descentraban. Finalmente, la invención alrededor del año 1750 del tornillo de banco paralelo, en el cual la mordaza móvil se colocaba en un tren de deslizamiento horizontal, abrió el camino a un uso práctico óptimo.  
  
En 1830, se fabricó en Inglaterra el primer tornillo de banco de hierro fundido. Como es sabido, el hierro fundido permite fabricar objetos de cualquier forma. Sin embargo, este procedimiento tiene el inconveniente que en el interior de la pieza fundida se pueden producir poros, lo cual tiene como consecuencia una estructura quebradiza de una resistencia insuficiente que puede llevar a la rotura en casos de cargas fuertes. Debido a esto, hoy en dia toda pieza de seguridad, p. ej. en la fabricación de automóviles, y también tornillos de banco irrompibles de alta calidad, se fabrican por el procedimiento de forja, consiguiendo así una estructura homogenea del acero. Desde que existen martillos de caida con grandes pesos de maza y se utilizan estampas con tolerancias de medida estrechas, se ha solucionado el problema de conseguir piezas forjadas de dimensiones exactas.

El nacimiento del tornillo de banco HEUER

Cuando el inventor Josef Heuer, originario de Iserlohn, desarrolló en 1925 un nuevo diseño de tornillo de banco forjado con la revolucionaria guia prismática doble, la empresa Brockhaus en Plettenberg ya era una de las mayores forjas de Alemania. Con visión de futuro, Brockhaus se dió cuenta de la importancia del invento y adquirió en 1927 la patente, comenzando la fabricación de este tornillo. Aquello fué la hora del nacimiento del tornillo de banco HEUER, hoy en dia conocido y probado en todo el mundo.

El lanzamiento conseguido y el exitoso desarrollo
 
La crónica informaba que "en el mismo año y con gran esfuerzo, se pudo exponer el nuevo tornillo de banco en la feria de otoño de Leipzig, obteniendo de inmediato pedidos dignos de mención". No era de extrañar, puesto que el tornillo forjado HEUER-PRIMUS hacia honor a su nombre como el mejor de su clase. Los técnicos de Brockhaus no se durmieron en los laureles. Basándose en experiencias prácticas, diseñaron además del HEUER-PRIMUS, cuya mordaza móvil se abría hacia atrás, un nuevo modelo que se abría hacia adelante, es decir hacia el operario. Esto hacia posible la sujeción de objetos grandes en sentido vertical, o sea delante del banco de trabajo. Adecuadamente, se denominó este modelo HEUER FRONT. Hasta los años 30 del siglo pasado, se introdujeron otras mejoras en el funcionamiento y se amplió la versatilidad del HEUER FRONT. En este contexto, la aplicación de la rosca trapezoidal de dos pasos para un cierre fuerte, preciso y rápido y la incorporación de las garras para tubos dieron al tornillo posibilidades de uso adicionales. Los tornillos de banco especiales para tubos quedaron practicamente obsoletos.

El camino hacia la herramienta perfecta

Después de la segunda guerra mundial, Brockhaus HEUER reinició la producción con renovada energía. En la fase de la reconstrucción de Alemania, los tornillos de banco tenian más demanda que nunca. Con el marchamo de "Made in Germany" para productos técnicos alemanes, se volvió a tener éxito en mercados de exportación en todo el mundo. A propósito de lo de "Made in Germany": Desde hace más de 80 años, los tornillos de banco HEUER se fabrican exclusiva y enteramente en Alemania.  Métodos de fabricación innovadores, especialmente en la tecnología de forja y soldadura, no dejaron descansar al inventor Josef Heuer, hasta diseñar un nuevo modelo, para el cual obtuvo en 1948 otra nueva patente de invención. El actual modelo de tornillo HEUER se basa en dicha patente.  
  
Paralelamente a la mejora de los métodos de fabricación, los técnicos de Brockhaus seguían trabajando en mejoras de diseño, fiel al principio de que pequeñas causas producen grandes efectos. Mediante el uso de arandela de presión, muelle y arandela de seguridad se mejoró el cojinete del husillo de manera que se eliminó el paso en vacío.  
  
Actualmente, el tornillo de banco HEUER tiene una guia céntricamente ajustable, garras para tubos incorporadas en serie, un cojinete de husillo encapsulado y una amplia profundidad de amarre gracias a su diseño delgado.